El presidente serbio Aleksandar Vučić visitó el martes la fábrica de automóviles de Xiaomi en Pekín, tercer día de su visita de Estado a China. Pasó unos cinco minutos dentro de un recién lanzado vehículo eléctrico de Xiaomi en la sala de exhibiciones de la planta, probando su sistema activado por voz; este respondió a su solicitud de música serbia reproduciendo el himno nacional del país. Vučić escribió en redes sociales que las instalaciones eran «impresionantes», señalando que alrededor de 2.000 robots operan la planta en dos turnos para producir 1.500 vehículos diariamente. Extendió una invitación abierta a Xiaomi para que considere a Serbia como destino potencial de inversión en Europa, y también invitó a la empresa a exhibir sus productos en la EXPO 2027.
La visita a la fábrica fue una de las tres paradas en el programa de Vučić ese día. Anteriormente, pronunció un discurso ante unos 130 estudiantes y profesores en la Universidad Tsinghua, donde afirmó que el desarrollo de China era resultado de «el conocimiento, el trabajo duro, la educación y el esfuerzo a largo plazo», y no algo accidental. También visitó el Museo del Partido Comunista de China, y en el libro de visitas escribió que dicha parada le brindó «una oportunidad única para profundizar en mi conocimiento sobre el desarrollo de China bajo el liderazgo del PCCh». En sus declaraciones en Tsinghua, Vučić mencionó la participación china en proyectos de infraestructura serbios y la adquisición de la acería de Smederevo por parte de una empresa china —lo cual, según él, preservó cerca de 5.000 empleos locales— como ejemplos concretos de cooperación bilateral.