Más de 20 empresas chinas invertirán conjuntamente otros 940 millones de euros (1,1 mil millones de dólares) en Serbia, según anunció el miércoles el presidente serbio, Aleksandar Vučić. Los fondos comenzarán a llegar al país en julio, destinándose a proyectos relacionados con la fabricación de robots humanoides, producción de componentes automotrices, infraestructura de inteligencia artificial y energía. Entre los inversores figura Changzhou Xingyu Automotive Lighting System, proveedor de Volkswagen, Mercedes-Benz y del fabricante chino de automóviles Aito. Este anuncio supone una expansión significativa de la presencia industrial china en Serbia, que se ha consolidado como un destino preferente para las empresas chinas que buscan establecerse dentro del ámbito comercial europeo.
El acuerdo refuerza una relación bilateral que ha crecido considerablemente durante la última década; Serbia ya alberga siderúrgicas, fundiciones de cobre e instalaciones vinculadas a la cadena de suministro de vehículos eléctricos propiedad de capital chino. Para China, Serbia ofrece proximidad al mercado de la UE, costes laborales relativamente bajos y un gobierno abierto a la inversión extranjera, algo muy valioso en un momento en que Pekín enfrenta una mayor vigilancia sobre sus inversiones en Europa Occidental. Este paquete de inversiones también responde al impulso de las empresas chinas de robótica y piezas automotrices por establecer producción en el extranjero ante la posibilidad de nuevas barreras arancelarias, tras la imposición de gravámenes adicionales por parte de la UE a los vehículos eléctricos fabricados en China el año pasado.