Las Oficinas de Cuatro Ministerios — Educación, Desarrollo y Reforma Nacional, Finanzas, y Vivienda y Desarrollo Urbano-Rural — emitieron conjuntamente el 22 de mayo el «Requisitos mínimos para las condiciones básicas de enseñanza en escuelas primarias y secundarias». En cinco áreas clave — construcción de edificios escolares, medidas de seguridad, dotación de infraestructura básica, instalaciones pedagógicas y plantilla docente — se establecen 20 estándares mínimos que todas las escuelas deben cumplir. El objetivo es lograr que todas las instituciones los alcancen en un plazo de tres años. Estos 20 requisitos representan una actualización de los criterios fijados en 2014 mediante la iniciativa «Mejora integral de la calidad educativa», constituyendo así el «umbral nacional mínimo» para la gestión escolar; las escuelas pequeñas y centros de enseñanza también podrán seguirlos como referencia.
Entre dichos requisitos se incluyen múltiples aspectos: en materia de seguridad, las escuelas deben contar con acceso controlado, instalaciones de alerta de emergencia y barreras anti-colisiones en sus entradas, además de cámaras de vigilancia en zonas críticas; en cuanto a la infraestructura, cualquier edificio catalogado como de riesgo grado D debe ser demolido o clausurado, mientras que los de grado C solo podrán usarse tras superar evaluaciones de refuerzo estructural; en lo referente a recursos pedagógicos, se exige disponer de entornos digitales básicos, laboratorios por disciplina, salas de orientación psicológica, aulas de música y artes plásticas, así como bibliotecas con colecciones adecuadas; los espacios deportivos deben permitir impartir todas las horas lectivas previstas y practicar al menos un deporte entre fútbol, baloncesto, voleibol o tenis de mesa; por último, las escuelas internados han de contar con comedores, camas y duchas que cumplan con los parámetros establecidos. Adicionalmente, el Ministerio de Educación creará un registro detallado «por escuela y por requisito», implementará planes adaptados a cada centro y gestionará el cumplimiento de los estándares mediante un sistema dinámico de seguimiento, garantizando así la trazabilidad y verificación del objetivo trienal.