El 27 de mayo, Jensen Huang, CEO de Nvidia, afirmó que Taiwán es el «epicentro de la revolución de la IA» y anunció que el gasto anual de la empresa en la isla ascenderá a unos 150 mil millones de dólares, cifra muy superior a los 10–15 mil millones de hace cuatro o cinco años y a los 100 mil millones registrados recientemente. Dirigiéndose a cerca de 1.000 empleados de Nvidia en el Parque Tecnológico Beitou Shilin de Taipéi —lugar donde se iniciará la construcción de la sede regional de la compañía a finales de 2026, con previsión de finalización en 2030—, Huang señaló que el nuevo campus albergará a unos 4.000 ingenieros. Describió sin rodeos la importancia estratégica de Taiwán: allí se fabrican los chips, se realiza el empaquetado avanzado, se crearon las supercomputadoras de IA y prácticamente todos los principales socios del ecosistema de Nvidia tienen su base en la isla. El alcalde de Taipéi, Chiang Wan-an, entregó a Huang la Llave de la Ciudad; asistieron al evento sus padres, su esposa y sus dos hijos. Nacido en Tainan, Huang emigró a Estados Unidos a los nueve años y goza de una popularidad casi estelar entre los taiwaneses. El acto tuvo lugar justo antes de la celebración de Computex, prevista para la semana siguiente.
Las declaraciones de Huang contrastan frontalmente con la estrategia política estadounidense —que incluye amenazas arancelarias y presiones ejecutivas sobre TSMC— orientada a repatriar la fabricación de chips de IA a territorio estadounidense. Al situar explícitamente el futuro de Nvidia en torno a Taiwán, el ejecutivo dejó claro que la lógica de su cadena de suministro, basada en las capacidades de procesamiento de vanguardia de TSMC y en el denso ecosistema manufacturero electrónico de la isla, prevalece sobre los planes de reubicación impulsados por Washington. Asimismo, advirtió que Taiwán necesitará una cantidad considerablemente mayor de electricidad para sostener su desarrollo tecnológico en el ámbito de la IA —comparando la energía eléctrica con el combustible indispensable para el trabajo humano— y destacó que la inversión energética será clave para el crecimiento económico de la isla en esta nueva era industrial. Estas declaraciones se produjeron pocos días después de que Nvidia informara de unos ingresos trimestrales récord de 81,6 mil millones de dólares, y a menos de un año de convertirse en la primera empresa de la historia en superar los 5 billones de dólares en capitalización bursátil.