Según informa BBC Future, en mayo Google incorporó oficialmente la manipulación de los resultados de búsqueda generados por IA en su política contra el spam, equiparándola al fraude SEO tradicional. El mecanismo clave que desencadenó esta actualización es la “inyección de prompts” (Prompt Injection): los administradores de sitios web insertan instrucciones ocultas en sus contenidos para inducir al sistema de IA de Google a recomendar preferentemente ciertas marcas o contenidos en las “AI Overviews” o en el modo de búsqueda con IA, eludiendo así los algoritmos de posicionamiento habituales. Google afirma que este método ya ha pasado de ser una teoría a convertirse en una práctica abusiva real; por ello, los sitios infractores enfrentarán penalizaciones como la pérdida de visibilidad e incluso su eliminación de los resultados de búsqueda.
Esta medida surge en un momento en que las “AI Overviews” cubren casi el 60 % de las páginas de búsqueda en EE. UU., lo que ha dado lugar a una industria gris denominada “Optimización para Motores Generativos” (GEO), orientada a optimizar contenidos específicamente para los resúmenes de IA y no para los algoritmos tradicionales. Como consecuencia, los profesionales del marketing de contenidos deben reconsiderar sus estrategias habituales, como emplear estructuras amigables para la IA o inserciones promocionales para captar tráfico sin necesidad de obtener clics. Actualmente, Google deja claro que la nueva política se aplica tanto a las “AI Overviews” como al modo de búsqueda con IA, sin excepciones.