Según informó HKEPC citando a fabricantes chinos de tarjetas gráficas, la aduana china envió recientemente una notificación a las empresas logísticas indicando que las tarjetas gráficas NVIDIA GeForce RTX 5090 D v2 no recibirán permisos de importación y, por tanto, no podrán acceder al mercado chino. Lo insólito de esta prohibición radica en que no proviene de las restricciones de exportación estadounidenses, sino que es una decisión unilateral del gobierno chino, lo cual tomó a NVIDIA completamente por sorpresa. La RTX 5090 D v2 fue diseñada exclusivamente para el mercado chino y no puede venderse en otros países o regiones. Este lanzamiento se produjo tras las restricciones estadounidenses: primero obligaron a NVIDIA a retirar la versión RTX 5090 D destinada a China (con 32 GB de memoria GDDR7 y un bus de memoria de 512 bits); posteriormente, sacaron al mercado la versión D v2 con especificaciones reducidas (24 GB de memoria y bus de 384 bits), disminuyendo en un 25% tanto el ancho de banda como la capacidad de almacenamiento para cumplir con las normativas de control de capacidad de cómputo para IA.
Actualmente, los fabricantes de tarjetas gráficas afirman desconocer los motivos concretos de la prohibición aduanera; circulan dos hipótesis principales en el sector: la primera, que el gobierno chino considera a la D v2 un producto de compromiso inferior y “insultante”, por lo que no desea su presencia en el mercado; la segunda, que algunas empresas de IA ya han modificado la D v2 para dotarla de 48 GB de memoria y utilizarla en tareas de IA, haciendo que su utilidad real supere con creces sus especificaciones oficiales, lo cual genera preocupación entre las autoridades. Dado que la D v2 es un producto exclusivo de China sin posibilidad de venta en otros lugares, los analistas señalan que, si la prohibición se mantiene, parte del inventario podría terminar en el mercado negro o mediante canales de contrabando. Cabe destacar que esta medida se adoptó poco después de la cumbre entre China y Estados Unidos: Trump había visitado China acompañado de Jensen Huang, CEO de NVIDIA, y se esperaba un relajamiento de las tensioncias tecnológicas entre ambos países; sin embargo, hasta ahora no se ha levantado la restricción sobre el chip de IA H200, y ahora la negativa china a permitir la entrada de la D v2 añade nuevas incertidumbres al complejo escenario de la competencia tecnológica bilateral.