Qualcomm (Qualcomm) CEO Cristiano Amon afirmó en la Computex 2026 de Taipéi que los agentes de IA se convertirán en el centro neurálgico de la vida digital de los usuarios, reemplazando la centralidad del teléfono inteligente. La visión futurista que describió es la de un agente de IA personal que sigue al usuario sin interrupciones a través de todos los terminales, como auriculares, gafas inteligentes, portátiles y automóviles, recopilando datos de sensores en tiempo real y gestionando de forma autónoma las tareas cotidianas. Amon también pronosticó que la próxima red 6G convertirá cada conexión inalámbrica en un sensor, formando un «gemelo digital» en tiempo real que cubra toda la ciudad. Afirmó directamente que «resistirse es inútil», argumentando que para mantener los costos de funcionamiento de los agentes asequibles, la potencia de cálculo debe trasladarse a los dispositivos periféricos, sin depender completamente de la nube.
Estas declaraciones han suscitado una gran preocupación en el ámbito de la privacidad. Los críticos señalan que los agentes siempre activos, que recopilan continuamente datos contextuales, dificultarán a los usuarios mantener el nivel actual de control granular sobre su privacidad; los investigadores de seguridad advierten que los agentes persistentes que operan en el nivel inferior del sistema operativo y abarcan múltiples dispositivos podrían introducir nuevos vectores de ataque difíciles de interceptar con las herramientas de seguridad tradicionales. La apuesta de Qualcomm por la computación periférica de IA coincide en gran medida con la hoja de ruta a largo plazo de su plataforma de chips Snapdragon, pero cómo trazar un límite entre la conveniencia y la autonomía del usuario sigue siendo una cuestión sin respuesta para la industria.