El 27 de mayo, Snowflake anunció la firma de un acuerdo estratégico plurianual con Amazon Web Services (AWS). En los próximos cinco años, adquirirá servicios y tecnología de AWS por un valor de 6 mil millones de dólares, incluyendo procesadores Graviton basados en la arquitectura Arm desarrollada por Amazon, así como GPUs destinadas al entrenamiento e inferencia de inteligencia artificial. Se trata del mayor compromiso de compra individual en la historia de Snowflake, un aumento significativo respecto a los 2,5 mil millones de dólares comprometidos en 2023. Desde su fundación, las ventas acumuladas de Snowflake en el AWS Marketplace superan ya los 7 mil millones de dólares; solo en 2025, este monto superó los 2 mil millones, lo que representa un crecimiento del 100 % interanual. Ese mismo día, la empresa difundió sus resultados correspondientes al primer trimestre fiscal 2026 (finalizado el 30 de abril): el beneficio neto ajustado ascendió a 39 centavos por acción y los ingresos totalizaron 1,39 mil millones de dólares, un incremento del 33 % interanual; ambos indicadores superaron las expectativas de los analistas. Para el segundo trimestre, la previsión de ingresos por productos se sitúa entre 1,415 y 1,420 mil millones de dólares, cifra también superior a lo previsto por el mercado. Impulsadas por estas noticias, las acciones de Snowflake subieron más del 33 % tras el cierre bursátil. Asimismo, la compañía anunció la adquisición de Natoma, plataforma MCP (Protocolo de Contexto de Modelos) de nivel empresarial, con el fin de reforzar la conexión entre agentes de IA y los datos corporativos; el importe de la transacción no ha sido revelado.
Este acuerdo constituye otro importante compromiso en materia de infraestructura de IA que AWS ha logrado captar recientemente; anteriormente, Anthropic se comprometió a invertir más de 100 mil millones de dólares en AWS durante una década, mientras que Meta firmó un contrato de compra de varios millones de chips Graviton. A diferencia de dichas operaciones, la adquisición de Snowflake no implica ninguna participación accionaria. En cuanto a las tendencias sectoriales, a medida que las aplicaciones de IA evolucionan desde el diálogo conversacional hacia agentes capaces de ejecutar tareas, la demanda de CPUs como Graviton está experimentando un repunte, pues destacan en la coordinación entre múltiples agentes y en la gestión de grandes volúmenes de datos; la arquitectura Arm avanza así en su sustitución del modelo x86, vigente en los centros de datos desde hace décadas. Google y Microsoft también han lanzado sus propios chips Arm, incrementando la presión competitiva de la capacidad computacional desarrollada por los proveedores cloud frente a Nvidia.