Rusia pospone una vez más su plan de imponer un recargo por el uso de VPN móviles; ahora prevé implementarlo después de las elecciones

Rusia ha vuelto a posponer su plan de cobrar a los usuarios de internet móvil por el tráfico VPN; según fuentes del sector citadas por Kommersant y RBC el 21 de mayo, es poco probable que se implemente por completo antes de las elecciones a la Duma Estatal y a los órganos regionales, previstas para finales de septiembre. El Ministerio de Desarrollo Digital anunció en marzo que los operadores comenzarían a facturar a aquellos clientes que superaran los 15 gigabytes mensuales de tráfico internacional; el lanzamiento, previsto para el 1 de mayo, se retrasó primero al 1 de junio tras las dificultades de las compañías para rastrear el uso de VPN y establecer la infraestructura de facturación necesaria. Una fuente citada por RBC afirmó que desarrollar un sistema de pago funcional para el tráfico internacional requeriría otros tres o cuatro meses.

Estos reiterados retrasos evidencian la complejidad técnica de identificar y medir el tráfico VPN a gran escala; un desafío que persigue a los reguladores rusos desde que propusieron este sobrecargo como parte de una campaña más amplia anunciada por el ministerio en marzo. La adopción de VPN en Rusia se disparó tras el bloqueo impuesto por las autoridades a plataformas occidentales de redes sociales y medios independientes, entre ellos The Moscow Times, a raíz de la invasión de Ucrania en 2022; además, la lentitud deliberada impuesta por el gobierno a Telegram y WhatsApp también ha impulsado su uso. El momento electoral en que se produjo este último retraso suscita, asimismo, interrogantes sobre si las autoridades temen las repercusiones políticas de restringir una herramienta que hoy utilizan decenas de millones de rusos en su vida cotidiana.

The Moscow Times (Fuente original: Kommersant / RBC)