Irán afirma haber cobrado a gigantes tecnológicos como Google por el uso del cable submarino del Estrecho de Ormuz

El portavoz militar iraní Ebrahim Zolfaghari publicó el 9 de mayo en X: «Impondremos tasas a los cables de internet». Según las agencias Tasnim y Fars, ambas vinculadas al Cuerpo de Guardias Revolucionarios Islámicos (IRGC), Irán pretende cobrar a los consorcios internacionales que operan los cables submarinos del estrecho, además de exigir a empresas como Google, Meta, Microsoft y Amazon que operen bajo su marco regulatorio. El parlamentario Mostafa Taheri calcula que estas tasas podrían generar hasta 15 mil millones de dólares anuales. Fars describió este proyecto como «un tesoro submarino valorado en 10 billones de dólares», mientras que Hajideligani, miembro de la presidencia parlamentaria, afirmó que «el estrecho de Ormuz es un regalo de Alá», subrayando la soberanía iraní sobre su lecho marino.

Con apenas 22 kilómetros de anchura, el estrecho de Ormuz constituye un punto crítico para la infraestructura digital mundial: al menos siete cables submarinos importantes (entre ellos los sistemas FALCON, GBI y Gulf‑TGN) lo atraviesan, conectando centros de datos de Asia, Europa y Oriente Medio. Se estima que entre el 95 % y el 99 % del tráfico internacional de internet circula por estos cables; cualquier interrupción afectaría directamente al sistema financiero SWIFT, a los servicios en la nube y a múltiples plataformas digitales. En el plano legal, Irán invoca la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (UNCLOS), tratado que firmó pero nunca ratificó, para justificar la imposición de tasas; sin embargo, analistas señalan que el principio de «paso inocente» recogido en dicha convención protege la comunicación internacional sin interrupciones, por lo que los argumentos legales iraníes resultan poco sólidos.

Esta iniciativa surge en medio del conflicto bélico entre EE. UU. e Irán, iniciado el 28 de febrero de 2026, tras lo cual Irán cerró el estrecho a la mayoría de los buques mercantes. Aunque el 8 de abril se firmó un acuerdo de alto el fuego, la situación sigue siendo muy inestable; Trump calificó esta semana de «solo un 1 %» la probabilidad de que el cese del fuego perdure, y las obras de reparación de los cables submarinos han sido suspendidas.

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