El gobierno de Trump emitió el 13 de junio una directiva de control de exportaciones contra los modelos insignia de inteligencia artificial de Anthropic, Fable 5 y Mythos 5, prohibiendo que cualquier gobierno extranjero, empresa o persona (incluidos los empleados extranjeros de Anthropic) acceda a dichos modelos; para garantizar el cumplimiento, Anthropic retiró ambos modelos por completo. Posteriormente, el cofundador y director de computación Tom Brown y la directora de políticas públicas Sarah Heck fueron enviados a Washington para mantener reuniones diarias en línea con funcionarios gubernamentales como el secretario de Comercio Howard Lutnick y el director nacional de ciberseguridad Sean Cairncross. El detonante directo de esta prohibición, según informes, fue la inteligencia sobre grupos vinculados a China que supuestamente accedieron a Mythos 5, así como el descubrimiento por parte de investigadores de Amazon de una ruta de escape para el modelo.
En cuanto al gobierno, David Sacks, director de políticas de IA de la Casa Blanca, acusó públicamente al CEO de Anthropic, Dario Amodei, de anteponer el despliegue comercial a la seguridad y de tener una actitud pasiva en la cooperación. Amodei había mantenido tres rondas de conversaciones con varios funcionarios, argumentando que la vulnerabilidad de seguridad en cuestión no constituía un verdadero “escape” que permitiera eludir las barreras de seguridad. Anthropic luego emitió un comunicado en el que afirmaba que solo había recibido evidencia oral sobre un “método de escape potencial, de alcance limitado y no universal”, y que la vulnerabilidad en cuestión era “relativamente simple”, y que otros modelos públicos podían encontrar debilidades similares sin necesidad de un escape. El comunicado advertía que “si este estándar se aplica de manera generalizada en la industria, en la práctica detendría el despliegue de nuevos modelos por parte de todos los proveedores de modelos de vanguardia”. Se informa que ambas partes están dispuestas a llegar a un acuerdo, y que el contacto directo entre los ingenieros de Anthropic y los investigadores de seguridad del gobierno se considera la vía más probable para resolver la situación. Esta es también la primera vez que una empresa líder en inteligencia artificial de Estados Unidos se ve obligada a negociar con el gobierno a través de mecanismos de control de exportaciones para obtener acceso al mercado para sus modelos más avanzados.