NVIDIA, Microsoft y Arm publicaron de manera coordinada en X el 30 de mayo, hora de Pekín, el mismo mensaje: «A new era of PC. 25.0528, 121.5990», cuyas coordenadas apuntan al Centro de Música de Taipéi, donde el CEO de NVIDIA, Jensen Huang, pronunciará el discurso de apertura de GTC Taipéi el 1 de junio a las 11:00 a. m. (hora de Taipéi). En dicho evento se espera el lanzamiento oficial de los procesadores para portátiles N1 y N1X. Según medios como Tom’s Hardware y tbreak, que citan fuentes informadas y filtraciones, el N1X es el modelo de gama alta, equipado con una CPU de 20 núcleos basada en arquitectura Arm y una GPU integrada basada en la arquitectura Blackwell (con 6144 núcleos CUDA), cuyo rendimiento computacional es aproximadamente equivalente al de la tarjeta gráfica independiente RTX 5070, admite hasta 128 GB de memoria LPDDR5X y ofrece una capacidad de IA de entre 180 y 200 TOPS. Jensen Huang confirmó anteriormente a medios taiwaneses que este chip es «de bajo consumo pero con un rendimiento excelente». ASUS, Dell, Lenovo y Microsoft Surface han confirmado o insinuado su participación como fabricantes de los primeros dispositivos que lo incorporarán; también se informa que MSI prepara modelos relacionados, y se espera que algunos productos salgan al mercado antes de la temporada navideña de 2026.
Desde el Computex del año pasado, se han sucedido los rumores sobre el lanzamiento del N1X, que se ha retrasado en varias ocasiones. En el exterior, se informó que había encontrado obstáculos de producción en masa, y esta vista previa coordinada por las tres empresas se interpreta como la señal más fuerte de un lanzamiento oficial. Si NVIDIA logra entrar en el mercado de los SoC para portátiles, desafiará directamente el dominio de Qualcomm en el ámbito de Windows en Arm, y algunos analistas lo consideran una variable potencial que podría sacudir el dominio de Intel y AMD, que han controlado el mercado de portátiles x86 durante cuarenta años. El hecho de que NVIDIA y MediaTek hayan desarrollado conjuntamente el chip GB10 le proporciona la base de hardware necesaria para pasar de las estaciones de trabajo de IA de escritorio DGX Spark a los portátiles ultraligeros; y su estrecha vinculación con Microsoft implica un soporte completo para el ecosistema Windows, superando la limitación del DGX Spark anterior, que solo era compatible con Linux.