A finales de mayo, los empleados de TSMC comenzaron a difundir sus quejas en foros internos y plataformas de redes sociales, tras circular rumores de que la empresa reduciría los bonos por desempeño en torno al 15%. Esto sucedió pese a que, en el primer trimestre de 2026, la utilidad neta de la compañía creció un 58 % interanual, alcanzando los NT$572,5 mil millones (aproximadamente $17,9 mil millones), mientras que sus ingresos sumaron NT$1,134 billones, cifras récord que superaron las expectativas de los analistas. En publicaciones en Dcard y en comunidades privadas de Facebook dedicadas a TSMC, los trabajadores expresaron su frustración ante el hecho de que «el desempeño sea el mejor de la historia, pero se esté reduciendo la remuneración», e incluso algunos pidieron abiertamente la creación de un sindicato y la convocatoria de una huelga inspirada en el reciente conflicto laboral de Samsung Electronics. Desde su fundación en 1987, TSMC ha operado sin sindicatos, por lo que sus empleados carecen de un canal formal para la negociación colectiva. En respuesta, según informó Digitimes, la empresa afirmó que prevé un aumento más rápido de los bonos por desempeño en 2026 respecto a 2025, y reconoció que «es plenamente consciente de su creciente responsabilidad social corporativa en Taiwán». Los analistas atribuyen esta presión sobre el fondo destinado a bonos al programa de inversiones anual de TSMC, que asciende a entre $52.000 y $56.000 millones y contempla la construcción simultánea de 12 nuevas plantas de fabricación en EE.UU., Japón, Alemania y Taiwán para producir chips de 2 nm y 1,4 nm.
Este contexto agravó notablemente el descontento de los trabajadores. La semana pasada, Samsung Electronics evitó por poco un cierre de fábricas durante 18 días al acordar destinar el 10,5 % de la utilidad operativa de su división de semiconductores a bonos basados en acciones, además de un 1,5 % en efectivo, a lo largo de un periodo de 10 años; este acuerdo permitirá pagos promedio cercanos a los $340.000 por empleado de dicha división en 2026. En septiembre de 2025, SK Hynix firmó un convenio similar con su sindicato, estableciendo que el 10 % de la utilidad operativa se destine a bonos. Esta situación contrasta fuertemente con la realidad de TSMC, donde los trabajadores no disponen de mecanismos comparables, lo cual hace aún más evidente la desigualdad. En 2025, el monto promedio del bono por empleado en TSMC fue de aproximadamente NT$2,64 millones ($83.000), dentro de un fondo total de NT$206,1 mil millones aprobado por la junta directiva en febrero. Cualquier interrupción en las operaciones de TSMC en Taiwán tendría consecuencias enormes para la cadena mundial de suministro de hardware para inteligencia artificial, ya que la empresa es el único fabricante de los chips más avanzados destinados a Nvidia, Apple, AMD y otras compañías.