El papa León XIV publicó su primera encíclica, «Magnifica Humanitas: Sobre la protección de la persona humana en la era de la Inteligencia Artificial», el 25 de mayo de 2026. Este documento, compuesto por 245 párrafos, fue firmado el 15 de mayo —con motivo del 135.º aniversario de la histórica encíclica social «Rerum Novarum» del papa León XIII— y va dirigido tanto a los católicos como a «todas las personas de buena voluntad». En ella se advierte que la IA corre el riesgo de aumentar la desigualdad, socavar la democracia y menoscabar la dignidad humana; además, se aboga por «desarmar» a esta tecnología, alejándola de intereses militares y económicos reduccionistas. También se insta a una regulación estatal e internacional más estricta de las empresas de IA, así como a una mayor participación ciudadana en la configuración de su desarrollo.
La encíclica enmarca sus argumentos dentro de la tradición de la doctrina social de la Iglesia, que abarca desde «Rerum Novarum» hasta «Laudato Si’», describiendo a la IA como el gran cambio tecnológico de nuestra época, comparable a la revolución industrial del siglo XIX. A lo largo de cinco capítulos, critica los fundamentos ideológicos del transhumanismo y el poshumanismo, alerta sobre un «paradigma tecno-crático» que concentra el poder digital en pocos actores, y muestra preocupación por el rol de la IA en la banalización de la guerra. Tomando la Torre de Babel como metáfora de advertencia, León XIV sostiene que la tecnología debe orientarse al bien común y no al engrandecimiento personal; asimismo, recuerda que la dignidad humana es independiente de las capacidades, riqueza o estatus social, algo que ningún sistema de IA podrá reemplazar jamás.