Waymo anunció el 21 de mayo la suspensión de sus operaciones en Atlanta, tras el incidente ocurrido el 20 de mayo durante una fuerte tormenta: un vehículo autónomo quedó atascado durante aproximadamente una hora en una intersección inundada del centro de la ciudad, hasta que fue rescatado por personal humano. Rachael Knudsen, periodista del periódico Atlanta Constitution, viajaba en ese coche y presenció cómo el vehículo se quedó varado en varias ocasiones debido a las aguas. Según Waymo, la lluvia aquel día en Atlanta fue extremadamente intensa; al producirse la inundación, la Oficina Nacional de Meteorología de EE.UU. aún no había emitido ninguna alerta de inundación, por lo que los protocolos de emergencia para condiciones climáticas adversas de la flota no se activaron previamente. Además de Atlanta, la compañía decidió suspender preventivamente sus servicios en Dallas y Houston por el mal tiempo; también se detuvieron temporalmente las operaciones en Austin, mientras que en San Antonio ya estaban suspendidas desde finales de abril, tras el caso en que un vehículo autónomo fue arrastrado por la corriente de agua hacia una zanja al circular por una calzada inundada. En conjunto, estas cinco ciudades abarcan toda la zona de operaciones de Waymo en Texas y Georgia.
Este incidente en Atlanta ocurrió apenas diez días después de que Waymo presentara ante la NHTSA un aviso de retiro de software, que afectaba a 3.791 vehículos en todo el mundo; dicha medida se tomó precisamente como respuesta al episodio de inundación en San Antonio. En el documento correspondiente, Waymo reconoció explícitamente que en ese momento aún no disponía de una “solución definitiva”, limitándose a implementar restricciones temporales para tramos viales con alto riesgo de inundación; sin embargo, el suceso en Atlanta demuestra que incluso este parche provisional resultó insuficiente. Esta es la tercera medida de retiro de software que adopta Waymo desde febrero de 2024; la NHTSA ha tomado nota del nuevo incidente. Paralelamente, tanto la NHTSA como la NTSB siguen investigando múltiples casos en los que los vehículos autónomos de Waymo han infringido normativas al adelantar a autobuses escolares detenidos; además, la NHTSA lleva a cabo una investigación independiente sobre el accidente ocurrido en enero de este año en Santa Mónica, California, donde un niño resultó herido tras colisionar con un coche de Waymo. No obstante, la empresa mantiene su plan de expansión global: su objetivo es superar el millón de trayectos de pago semanales para finales de 2026, mientras que el nuevo modelo de sexta generación, denominado Ojai, ya está siendo probado en Londres bajo la supervisión de conductores de seguridad.